GLOSARIO relacionado al discurso poético
“(…)
no
creo que comprendiera las
palabras, pero sentí que algo me sucedía. Y no sólo
afectaba
A mi inteligencia sino a todo mi ser, a mi carne, y a mi
sangre.”
JORGE LUIS BORGES. “El enigma de la poesía”
(Conferencia, 1967, en Arte poética, 2001)
Acento: el acento interno
se relaciona con los acentos que recaen en cada una de las palabras que forman
un verso. Si cada tantos sonidos o
sílabas se produce uno más acentuado y cada tantos otros, una pausa, se está
produciendo ritmo.
Adivinanzas: son acertijos
juguetones que tienen el objeto de entretener a los niños mientras tratan de
descifrar su sentido, artificiosamente encubierto.
Aliteración: repetición
notable de un mismo sonido consonántico a lo largo de un poema con finalidad
rítmica.
Antítesis: contraposición
conceptual de palabras. “Lloran los justos y gozan los culpables.”
Arte poética: textos
poéticos “autorreferenciales”, es decir, se refieren a sí mismos, a la
escritura poética, al trabajo con la materialidad del lenguaje, a la palabra
como objeto que el poeta labra, busca, explora.
ASÍNDETON
Asonancia: repetición de
un mismo sonido vocálico a lo largo de un poema con finalidad rítmica.
Caligrama (o poema
visual): el poema visual propone una relación entre el significado de las palabras y su distribución
en el espacio de la página. En los poemas visuales no importa solo el aspecto
sonoro, sino el aspecto visible; por eso no basta una lectura en voz alta para
comprender el poema: es necesario tenerlo ante nuestros ojos.
Comparación: figura que
traza un paralelismo entre dos entidades a través de un nexo comparativo
(como/cual): bella como la
risa de un niño.
Copla: estrofa formada por
cuatro versos octosílabos
ELEGÍA
ENCABALGAMIENTO
Epíteto: adjetivo que se
antepone al sustantivo para sugerir el carácter sustancial de la cualidad
mencionada.
ESCANDIR
Estrofa: un conjunto de
versos forma una estrofa. Pero también es necesario aclarar que no toda la
poesía tiene una forma uniforme, sino que hay poemas que se escriben en prosa (prosa poética), u
otros que forman dibujos con las palabras.
Formas estróficas: estas son las formas estróficas tradicionales
más comunes: terceto, cuarteto, soneto, romance tradicional, redondilla, copla,
octava real, lira.
GREGUERÍAS:
HAIKU
Hiato: algunas veces,
debido a la medida de los versos, esta unión entre vocales no se produce;
entonces, la sílaba métrica se separa porque hay un hiato.
HIMNO
Hipérbaton: es la
alteración del orden sintáctico “natural o normal” de una oración; en
castellano, la organización considerada “natural” mantiene el orden de sujeto +
verbo + modificadores del verbo. Produce un efecto de sentido, colocando en
primer lugar lo que se quiere resaltar, según el poema. Por ejemplo: Cuatro
camisas tengo.
Hipérbole: exageración con
la cual se presenta un determinado elemento que aparece distorsionado con
respecto a su referente real, para lograr un efecto de intensificación.
Imágenes sensoriales: son
recursos que el lector percibe a través de los
sentidos: vista, oído, gusto, tacto y olfato. Según el sentido al que se
refiera, reciben el nombre de imagen visual, auditiva, gustativa, táctil u
olfativa. Por ejemplo: Murmura el arroyo manso. (imagen
auditiva).
Isotopías: Además de asociarse por su semejanza fónica o
su disposición gráfica, las palabras se vinculan por lo que significan. Las
isotopías son las cadenas de palabras asociadas por algún sema o unidad de
significado en común.
Itinerarios de lectura: Un
lector transita lecturas, un texto nos conduce a otros con los que dialoga de
diversas maneras. Una poesía de José
Martí nos invita a acercarnos a otras de ese mismo autor; quien descubra que le
gustan las poesías de humor, intentará conseguir más textos de ese subgénero
para leer; una dedicatoria -como la de Laura Devetach (2001), “Detrás de este
canto están Hernández y Nicolás, las coplas, Lorca, Machado, Mariaelena, los
pregones y quién sabe cuántos más que
sin nombrar he nombrado”- nos revela un
intertexto que tal vez deseemos visitar. Denominamos a estos recorridos
lectores “Itinerarios”.
Jintanjáforas: La palabra
jintanjáfora define a las poesías que
sólo buscan la sonoridad y no el significado. Están compuestas por palabras o
expresiones en su mayor parte inventadas y carecen de significado en sí mismas,
como un recurso expresivo que se apoya sobre todo en sus valores fónicos, y que
pueden cobrar sentido en relación con el texto en su conjunto. Se trata de una
poesía que es juego, divertimento sonoro.
Ejemplos: Peligroso es / andar
por la Ca, / la Calle del Ga,/ del Gato que Pes,/ que Pesca y después/ se esconde y esca- / pa
pa pa pa. (María Elena Walsh, en El reino del revés).
Otros ejemplos:
-
Ciertos cantos infantiles (“a la lata, al
latero…”)
-
Palabras mágicas (“abracadabra”)
-
Gritos de guerra, hurras en el deporte
-
Canciones y dichos populares que dejan a un lado
las relaciones gramaticales: (“al guachi, guachi torito/ torito del corralito”)
Licencias poéticas: se
denomina licencias poéticas a aquellos recursos que permiten sumar o restar
sílabas, según la exigencia del metro. La sinalefa es la unión de
la vocal final de una palabra con la primera de la que le sigue; por lo tanto,
resta una sílaba. El hiato, en cambio, es la separación, por lo
que suma una sílaba. La sinéresis es la producción de un diptongo
falso o entre dos vocales abiertas, para unir dos sílabas. La diéresis
es la ruptura de un diptongo y genera una sílaba de más.
Limericks: Un Limerick es
una especie de historieta en verso, con afirmaciones disparatadas. Formalmente
es una especie de quintilla (estrofa de cinco versos, con rimas consonantes)
que en su versión española consta de tres versos endecasílabos (11 sílabas), el
primero, el segundo y el quinto, y dos versos heptasílabos (el tercero y el
cuarto).
Metáfora: consiste en la
sustitución de una palabra por otra con la que tiene una semejanza, que está
determinada por las asociaciones que surgen del
contexto: por ejemplo, Tú eras el huracán. / Analogía que se establece entre dos términos, ya sea
mencionando los dos o expresando sólo el término imaginario que queda en lugar del término aludido. En el primer caso
se denomina metáfora impura (a) y en el segundo pura (b).
(a)
“tus mejillas, dos rosas en primavera”
(b)
“dos lirios perforaron su vientre”
Metonimia: desplazamiento en
la expresión que se produce entre dos elementos contiguos (causa por efecto,
contenido por continente): “las olas crujen bajo el muelle”.
Métrica: la métrica es la
extensión de los versos según la cantidad de sílabas que posean./ Es la cantidad
de sílabas de cada verso. Para contar las sílabas debe tenerse en cuenta
las licencias poéticas* (sinalefa, diéresis, sinéresis, hiato) y el acento* de
la última palabra.
- si la última palabra del verso es grave, la cantidad de sílabas no se
modifica
- si la última palabra del verso es aguda, se le suma una sílaba
- si la última palabra del verso es esdrújula, se le resta una sílaba.
Musicalidad: la poesía
propone un juego sonoro que en muchos casos permite que sea muy fácil memorizar
un poema y que el ritmo sea pegadizo. La musicalidad de un poema está dada por
la métrica, la rima y los acentos.
Nonsense o disparate: El
disparate se define como aquello que carece de significación o que tiene una
significación equívoca, y constituye un buen procedimiento para combinar juego,
poesía y humor, ya que entra en el terreno de la poesía a través de la
transgresión y el cuestionamiento.
El nonsense o disparate es un fenómeno
cultural que se define como aquello que carece de significación o que posee una
significación equívoca., y por extensión, inválida.
El nonsense, el sin sentido, es
un aspecto de la poesía que ha sido cultivado por escritores como Lewis Carroll
y Edgard Lear en el siglo XIX. Un procedimiento que ya estaba presente en la
tradición inglesa y que se puede observar en las nursery rymes (canciones de
cuna) o en los limericks (especie de historietas en verso). Son breves
historias rimadas en torno de un acontecimiento sinsentido, construidas con
palabras que se desbocan y rompen las reglas. Están protagonizadas por seres
absurdos cercanos al mundo de los niños, desde animales domésticos hasta
personajes de los cuentos tradicionales.
En Latinaomérica y en nuestro país, uno de los exponentes más notables
es María Elena Walsh. Un ejemplo es su libro Zoo Loco (1965):
En Tucumán vivía una Tortuga / viejísima,
pero sin una arruga, / porque en toda ocasión / tuvo la precaución / de comer
bien planchada la lechuga.
ODA
Oxímoron: relación
armónica de dos elementos con significado opuesto: “oscura claridad”.
Paradoja: proposición
contradictoria en el plano denotativo que puede resolverse o no en el de la
connotación. “Muero porque no muero”.
Paralelismo: construcción
sintáctica similar que se repite.
Personificación: un objeto
o elemento inanimado adquiere características animadas. “Empieza el llanto /
de la guitarra…”
Poesía: La poesía como una
suma de interrogantes, como palabra que cuestiona, que nos interpela e
interpela la realidad. La poesía como arte, como lenguaje que permite corroer
los supuestos y los estereotipos, el
“sentido común”, lo que está dado. La poesía que nos enseña a ver “todo a lo
grillo”. De eso se trata.
¡Qué
sencillo
Es a quien tiene corazón de grillo
Interpretar la vida esta mañana!”
Roxlo
(2004)
El texto poético nos lleva a “interpretar la vida” con “corazón de grillo”: la música , la metáfora,
el ritmo, lo sonoro estallan en la poesía construyendo una nueva manera de
mirar, de escuchar, de construir nuestro vínculo con todo aquello que nos rodea
y, más aún, con nosotros mismos. […] “…poesías que son puro juego lingüístico y
otras que se construyen con un lenguaje llano y coloquial; unas que abordan
temas profundos y otras que se detienen
en cuestiones soeces; de autor y tradicionales; brevísimas y extensas;
orales y escritas; con rima y sin ella…”
Poesía de autor: A este grupo pertenecen las creaciones de un
autor literario que firma sus obras. Por un lado, pueden tener inspiración en
el folklore o en la tradición de la poesía gauchesca, tanto en el contenido
como en la expresión, pero recreados, por ejemplo: “El sapo prudente”, de
Beatriz Ferro:
En subir una escalera / un sapo tardó siete años / ¡y justo vino a
rodar / en el último peldaño! / Allá en el suelo quedó / palpándose los
chichones / y murmurando entre dientes: / “¡Lo que son los apurones!”.
Por otra parte, destacamos también la poesía con
la impronta personal de cada escritor y, en muchos casos, con resultados que la
distinguen por su originalidad y belleza, por la ruptura con lo convencional
y/o por la exploración de temas y formas novedosos, entre otras posibilidades.
Como ejemplo, el poema “En el país de
Nomeacuerdo”, de María Elena Walsh:
En el país de Nomeacuerdo / doy tres
pasitos y me pierdo. / Un pasito para allí, no me acuerdo si lo di. / Un pasito
para allá, / ¡ay! ¡Qué miedo que me da! / Un pasito para atrás / y no doy
ninguno más. / Porque ya, ya me olvidé / dónde puse el otro pie.
Poesía de vanguardia:
Hasta mediados del siglo XIX se llamaba poesía a aquella forma del lenguaje
literario sujeta a determinadas reglas
de versificación, particularmente durante el romanticismo, donde el poeta era
considerado un elegido que tenía el don de crear gracias a la Musa inspiradora.
A fines de ese mismo siglo, se renuevan las concepciones poéticas, con poetas
como Baudelaire, Rimbaud, Lautremont, Mallarmé. Se produce una crisis que va a
desembocar en lo que conocemos como las
vanguardias del siglo XX: surgen en Europa después de la Primera Guerra
Mundial, son movimientos artísticos que cuestionan y rompen con la cultura
vigente en ese momento (como ejemplos: cubismo, construccionismo, dadaísmo,
surrealismo, etc.). Estos movimientos intentan acercar el arte a la vida, en
todas las manifestaciones artísticas; en el caso de la poesía, se cambia el
lenguaje: el lenguaje poético deja de ser un lenguaje ornamentado y separado de
lo cotidiano para invadir la lengua oral. Con sus nuevas propuestas, llevan al
límite todo lo que la poesía puede producir. En cuanto a los recursos, con la
poesía moderna se fueron haciendo más audaces y más sutiles; en lo que hace a la versificación, se estimuló
una mayor libertad en la utilización del metro y la rima, que trajo como
consecuencia el uso generalizado del verso libre. La poesía concreta
introdujo innovaciones en lo tipográfico (uso de letras de distintos tamaños,
disposición diferente de los versos en la página, etc.).
Poesía descriptiva: Habla
de cosas, personas, animales, fenómenos de la naturaleza; pone de manifiesto
sus características esenciales, aquellos rasgos que mejor las describe. Se basa
en la observación de datos del objeto, ya a nivel externo (formas, colores)
como interno (características de su naturaleza).
Poesía folklórica: Proviene del legado de la tradición oral de
cada pueblo o país, son creaciones colectivas y anónimas que se transmiten de
boca en boca y poseen un enorme caudal poético rico y atractivo para los
chicos. A este grupo pertenecen las antiguas canciones de cuna, las canciones
de los juegos con los bebés, las letras de las rondas y también las adivinanzas
y los trabalenguas.
Poemas humorísticos: Son aquellos
que acentúan en su texto situaciones o caracteres jocosos y divertidos. Se
diferencian de los “sinsentido” en que no trabajan con situaciones
“imposibles”, sino con aquellas graciosas que les ocurren o podrían ocurrirles
a seres o animales, no importa lo “improbables” que puedan ser en realidad. “A
mi burro, a mi burro/ le duele la cabeza;/ el médico le ha puesto/ una corbata
negra.” …
Poesía lírica: Es la que
expresa los sentimientos más individuales del poeta. Este tipo de poesía
exterioriza la emoción que experimenta
el autor ante algo, comunicando sus íntimas expresiones. “La fuente y
las cuatro/ acacias en flor / de la plazoleta/ ya no quema el sol / tardecita alegre. / Canta
ruiseñor./ Es la misma hora / de mi corazón”.(Antonio Machado)
Poesía lúdica: son
aquellos poemas que realizan un libre manipuleo del lenguaje. Explotan
arbitrariamente los signos lingüísticos y carecen generalmente de mensaje o lo
reducen al mínimo. Es un trabajo de puro juego con las palabras, de melodía
verbal. “Palomita blanca/ reblanca, reblanca/ ¿dónde está tu nido,/ renido,
renido? /-/En un árbol verde,/reverde, reverde,/ todo florecido/ recido,
recido.
Poesía narrativa: es una
especie de cuento en verso. Un relato rimado, en el que a través de sus versos
se desarrolla una anécdota que responde a determinada unidad temática, de la
misma manera que un relato en prosa.
Poesía pura: es aquella
que desecha la anécdota, la faz temática, el argumento, para poner especial
énfasis en lo puramente poético del lenguaje. Acude por esta razón a la
metáfora como recurso expresivo y a la simple musicalidad de las palabras:
Luna de alba: “Murmura el río
en la piedras/ el río cuenta hasta siete…/ Tú me lo dirás/ riberas del río/ del
río que va a la mar…/ Desnudita al agua / se cayó la luna/ dime quién salió a
pescarla/ que yo te diré/ cómo es de rosada/ la novia del pez/ Lorenete,/ que
el río cuenta hasta siete”. (Juan Vignale)
Polisemia: (poli =
muchos; semia = significado)Una misma palabra puede tener varios
significados denotativos y será el contexto el que determine cuál es el que
debe aplicarse. La polisemia brinda la posibilidad de jugar con el significado
de las palabras de manera que se abran caminos a la evocación, a la sugerencia,
al decir a medias. Por esta razón, es muy utilizada en el lenguaje poético para
provocar una sensación de extrañeza y de ambigüedad en lo que al sentido del
poema se refiere.
Mirar
el río hecho de tiempo y agua
Y
recordar que el tiempo es otro río,
Saber
que nos perdemos como el río
Y
que los rostros pasan como el agua.
(Jorge
Luis Borges, en “Arte poética”)
Recursos poéticos: también llamados figuras retóricas
o recursos de connotación, son
procedimientos que se utilizan para transformar el lenguaje cotidiano. El
significado de las palabras está dado por el contexto en el que aparecen, y por
eso una misma palabra puede adquirir múltiples sentidos. Es el lector quien
interpreta el significado según el
contexto,. Algunos recursos de la poesía son: las imágenes sensoriales, la
metáfora, el hipérbaton.
Redondilla: estrofa de
cuatro versos (octosílabos), con rima consonante a/b/b/a.
Repetición: La anáfora
consiste en la reiteración de una palabra al principio de varios versos. Se
reserva el nombre de repetición para la anáfora que aparece en otros lugares
del verso. Cada repetición refuerza el sentido anterior, es decir, insiste
sobre lo mismo; pero a su vez incorpora nuevos sentidos, hace resaltar lo
diferente. En ese juego entre lo idéntico y lo diferente se sitúa el discurso
poético.
Rima: Es la igualdad de
sonidos a partir de la última vocal acentuada. La rima puede ser
-
Asonante: si la igualdad
de sonidos es parcial (sólo coinciden las vocales)
-
Consonante: si la igualdad de sonidos es
total (vocales y consonantes). Ejemplo:
En la mañana
azul de primavera
al pie del árbol
donde hacía el nido,
hallé un pequeño
cimarrón herido
por el golpe
brutal de una gomera.
Además, puede presentarse una rima fija (los mismos sonidos se
reiteran en todos los versos de una estrofa o de una poesía) o alternada
(riman, por ejemplo, el primero con el cuarto, el segundo con el tercero). Otra
posibilidad es que sólo rimen algunos versos y otros se presenten sin rima. Se
habla, en este último caso, de verso blanco, nombre que también se aplica a cada uno de los versos de la
composición que no presentan rima.
Ritmo: es uno de los
principales fenómenos que suceden cuando leemos un poema. El ritmo es el
movimiento, la música interior que posee un texto poético. El ritmo se logra
por la distribución de los acentos en cada verso, el número de sílabas
(métrica), la rima y la repetición de sonidos.
Romance: es una forma
poética popular y de las más antiguas de la lengua castellana. Está compuesto
por una sucesión indefinida de versos de métrica regular, que son muy
“pegadizos” para el oído. Suelen narrar una historia y es por esto por lo que
se los denomina poemas narrativos. Presentan una gran variedad temática: hay
romances heroicos, provenientes de los antiguos cantares de gesta, pero también
hay romances que tratan del amor, de la libertad y la muerte, entre otros
temas.
Sinalefa: La sílaba
métrica no coincide exactamente con el silabeo común. Cuando una palabra
termina con vocal y la siguiente empieza con vocal, hay una sinalefa, por lo
tanto se trata de una sola sílaba métrica. Ejemplo: Me he detenido.
/ consiste en unir en una sola
sílaba la vocal final de una palabra con
la vocal inicial de la siguiente. Por eso no coinciden exactamente con las sílabas gramaticales.
Ejemplo: Granadas en cielo azul.
Sinécdoque: recurso que
consiste en nombrar una parte por el todo: “avanzan dos ojos demoníacos”.
Sinéresis:
Sinestesia: cuando se
nombran características percibidas por un determinado sentido para calificar
algo que, en realidad, corresponde a otro sentido, se produce una sinestesia.
Por ejemplo, un silencio oscuro: silencio, imagen
auditiva, y oscuro, imagen visual.
Soneto: composición
poética formada por catorce versos agrupados en cuatro estrofas; dos cuartetos
y dos tercetos.
Trabalenguas: Combinación
de escasos y generalmente breves versos, que incluyen palabras, expresiones o
locuciones de pronunciación ardua o complicada.
Verso: Se trata de una
marca (surco, corte, interrupción) que sirve, por un lado, para distinguir
rápidamente un texto poético de uno no poético. Por otro lado, ese recorte representa
el modo en que trabaja el discurso poético sobre los restantes discursos
sociales: los recorta, fractura, transforma, los vuelve extraños para que
surjan de ellos nuevos significados. (…)
Línea que se suspende en el tiempo o se recorta en el espacio. De allí que se
considere que el verso es la unidad fundamental de la poesía, unidad en la que
se advierten tanto una dimensión fónica (temporal) como una dimensión gráfica
(espacial). (Lengua y Literatura 1 Polimodal, Aique)
Los poemas presentan una diagramación
especial, en versos, generalmente reunidos en estrofas, separadas entre sí por
un espacio en blanco./ En cuanto al aspecto gráfico, muchos poemas se reconocen
visualmente por su disposición espacial, ya que las palabras se organizan en
sentido vertical y no horizontal, como en la narrativa (prosa). Cada línea del
poema se llama verso y es una unidad musical con ritmo propio.
Los versos se clasifican según el número de
sílabas:
Una sílaba: monosílabo. Dos
sílabas: bisílabos. Tres sílabas: trisílabos: cuatro: tetrasílabos. Cinco:
pentasílabos. Seis: hexasílabos. Siete: heptasílabos. Ocho: octosílabos. Nueve:
eneasílabos. Diez: decasílabos. Once: endecasílabos.
Verso libre: la poesía no
tiene siempre en cuenta la rima y el
metro, por lo que es muy frecuente el uso del verso libre.
Yo lírico: Voz que expresa en libertad plena,
sentimientos, vivencias, emociones. Esa voz se dirige a un oyente imaginario, a
un “tú”, preguntándole, apelando a su sensibilidad. No debemos confundir el “yo
lírico” con el autor del poema. El lector o el oyente tienden a imaginar que es
el poeta quien les habla.
Zeugma: coordinación gramatical de dos palabras con
características semánticas diversas, por ejemplo un sustantivo abstracto y uno
concreto: “andrajos y desalientos”.
Bibliografía
Atorresi, Ana; Bannon, M.;
Gándara, S.; Kornfeld, L.: Lengua y Literatura Introducción a la Lingüística
y la Teoría Literaria. Aique Polimodal, Buenos Aires, 1999.
Boland, Elisa: Poesía para
chicos. Teoría, textos, propuestas. Homo sapiens Ediciones, Rosario, 2011.
Bratosevich, Nicolás y C. de
Rodríguez, Susana: Expresión oral y escrita. Método para primaria y secundaria.
Editorial Guadalupe. Buenos Aires.
Cañón, Mila y Hermida, Carola: La
Literatura en la escuela primaria. Más allá de las tareas. Ediciones Novedades
Educativas. Buenos Aires.
Centrón, Graciana: Prácticas del
Lenguaje 1 Educación Secundaria 7Educación Primaria. Longseller, Buenos Aires.
Croci, Paula y otros: Prácticas
del lenguaje 2 Huellas. Escuela Secundaria. Estrada Secundaria. Buenos Aires,
2013.
Delgado, Myriam: Aprendamos Lengua y
Literatura 1. Comunicarte. Córdoba.
Guido, María Rita y otros: El
libro del lenguaje y la comunicación 8. Estrada.
Montes de Faisal, Alicia: El
discurso literario. Editorial Kapeluz.
Venegas, María Clemencia y otros: Promoción
de la lectura en la biblioteca y en el aula. Aiquei